martes, 22 de abril de 2014

Seguiremos esperando los cambios prometidos?

Ganando tiempo? Provocando mas impunidad?

Los problemas de intolerancia religiosa, no reconocen a las vacaciones y las suspensiones de labores, cada uno de los grupos afectados sigue sintiendo, viviendo, esperando y sobre todo, esforzándose por sobrevivir en un ambiente en el que muchos de los funcionarios han permitido que sigan estando; con dificultades y carencias.

Afectados en un refugio temporal. Foto: Luis Herrera.
Refiriéndonos especialmente a los problemas de Las Margaritas en el Estado de Chiapas, escuchamos a funcionarios decir: “los evangélicos son los que tienen la culpa, ellos son los que no respetan a las autoridades ejidales”. Es correcto entonces lo que hacen las autoridades de las comunidades de cortar los servicios de agua y luz, restringir los derechos de los evangélicos, quitarles sus tierras que es el único medio de subsistencia, no permitirles el uso de la escuela, no permitirles visitas, quitarles los beneficios gubernamentales, etc.?

En muchas ocasiones los funcionarios, lejos de promover el respeto mutuo, inmediatamente se colocan de un lado de las partes para promover en la mayoría de los casos, las presiones hacia los grupos evangélicos con la finalidad de que desistan de su fe o sean desplazados de sus propias viviendas y propiedades.

Los afectados se han dado cuenta de que les han estado engañando con los mismos funcionarios, las mismas acciones, las mismas excusas, las mismas negociaciones, las mismas manipulaciones, para que al final, les digan que ellos son los causantes de los problemas y que por ellos no se solucionan.

Siguen pidiendo la misma condición: “Los Evangélicos se tienen que presentar ante la asamblea para que allá se solucione el problema, la Asamblea debe decidir sobre el problema”.

Nos imaginamos a los afectados nuevamente exponerse a la Asamblea en condiciones desiguales en número, cuando la misma Asamblea motivada por los líderes fueron los que agredieron, amenazaron, insultaron, violentaron sus derechos y en ocasiones pasaron de las injurias e insultos, a las agresiones físicas?

Nos imaginamos a los afectados ir a la Asamblea a “pedir perdón” como dicen los funcionarios, cuando los afectados fueron amenazados de muerte y tuvieron que salir a escondidas temiendo por su vida?

Y a pesar de ello, muchos afectados han aceptado asistir a la Asamblea con la condición que previamente se defina cuáles serán los acuerdos que se firmarán para no entrar en controversia y asegurando que serán respetados en sus derechos, comprometiéndose los evangélicos a participar en la comunidad en sus responsabilidades como ciudadanos dejando a cada grupo sus responsabilidades religiosas de acuerdo a lo establecido por la legislación correspondiente.

Sin embargo al parecer, algunos funcionarios siguen “protegiendo” a los agresores, defendiendo las acciones ilegales y promoviendo que a los evangélicos se les debe restringir en sus derechos. No es eso parte de lo mismo? No se están volviendo cómplices?

Nuevamente se cancelan reuniones, pero la operación política en contra de los Evangélicos sigue fuerte: llegando a las comunidades, orientando a los agresores, entreteniendo a los afectados y permitiendo la ilegalidad.-------

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