domingo, 29 de diciembre de 2013

Pusilá, El Retorno

El mensaje debe ser claro, la solución de fondo y no de forma.

35 vehículos entre camionetas, camiones de tres toneladas, camiones volteos y de pasajeros, fueron contratados por el Ayuntamiento de Altamirano para realizar el traslado de las 29 familias con sus pertenencias, de regreso a sus viviendas en la Comunidad de Pusilá.

Después de permanecer dos años con seis meses fuera de su comunidad por problemas de intolerancia religiosa, este 26 de Diciembre se llevó a cabo el retorno, al encuentro con sus propiedades, sus pertenencias que habían dejado atrás así como sus viviendas. Estuvieron presentes el Subsecretario de Asuntos Religiosos, Lic, Victor Hugo Sánchez Zabadúa, el Presidente Municipal, Lic. Roberto Pinto Kanter, el Delegado de Gobierno Ing. Caridad Alcázar, funcionarios y regidores del Ayuntamiento así como los pastores de la Iglesia Adventista, La Voz de Los Mártires y el representante de la Coordinación de Organizaciones Cristianas quienes han acompañado al grupo Evangélico desplazado.
Durante el tiempo de negociación, las autoridades ejidales, el representante de los desplazados y mediando autoridades de gobierno, llevaron a cabo varias reuniones durante las cuales se fue puliendo las condiciones y el respeto de cada uno de los grupos con la finalidad de que el retorno sea para construir mejores condiciones de convivencia entre todos los habitantes de la comunidad.
Es necesario recordar que la administración pasada le restó importancia ya que durante muchos meses se olvidó la problemática y se trató de callar a las voces que estaban denunciando. No es sino hasta mediados del año 2013, que se retoma el problema después de varias denuncias que se realizaron por organismos evangélicos algunos de ellos internacionales, señalando las condiciones en las que se encontraban viviendo los desplazados; muchas autoridades desconocían el problema.
Inicialmente estuvieron refugiados en Nueva Galilea de donde nuevamente fueron expulsados para finalmente estar la mayor parte del tiempo de este exilio, en el Ejido Carmen Rusia del mismo Municipio de Altamirano, Chiapas.
Denunciaron los desplazados que la sobrevivencia fuera de su Comunidad la han logrado gracias al apoyo de diversos pastores de la comunidad Evangélica quienes han prestado ayuda, “ellos fueron los que nos acomodaron el lugar en donde nos encontrábamos refugiados, los alimentos, ropa y utensilios básicos para nuestras actividades diarias” mencionó el representante de los desplazados Evangélicos; ninguna autoridad fue formal en prestar el apoyo humanitario como en algunas ocasiones les habían ofrecido muy a pesar que existe la Ley para la Atención a los Desplazados Internos del Estado de Chiapas.
El mensaje enviado por los organismos Evangélicos al Gobernador Manuel Velasco Coello así como como a todos los funcionarios de la administración actual, es que haciendo equipo y asumiendo la responsabilidad que se les ha otorgado como funcionarios de manera imparcial, produce resultados efectivos, como queda demostrado con el esfuerzo tanto del Presidente Municipal de Altamirano, el Delegado de Gobierno de la región y la Subsecretaría de Asuntos Religiosos, quienes le dieron la importancia correcta a la problemática; es un precedente muy importante y un mensaje que trae esperanza para encontrar una solución a los conflictos de origen religioso que existen a lo largo de varios Municipios del Estado de Chiapas, en donde varias de las familias evangélicas tienen más de cuatro años de vivir refugiados fuera de su comunidad.
 

Queda pendiente el seguimiento de los acuerdos, la entrega de despensas, los apoyos de los proyectos productivos y la construcción de viviendas para todos los habitantes del Ejido Pusilá, como muestra de reconciliación y voluntad para mantener la paz social.

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